Ponente en conferencias, temario desarrollado:

Gestión del Cambio:

Lo único seguro es el cambio. Y la supervivencia de las organizaciones depende en gran medida de su capacidad para cambiar e, incluso, de promover la transformación. Sin embargo, no siempre es fácil. Los hábitos, las necesidad de control y el miedo a la incertidumbre dificultan cualquier proceso. La gestión del cambio pasa, por tanto, por una adecuada definición de objetivos, por una constante comunicación y por una gestión de los miedos e incertidumbres que se producen.

Cambios de Modelo de Negocio:

Las empresas cambian por decisión propia o porque el entorno les obliga a ello. Estar preparadas para abordar estos cambios, que pueden incluir desde líneas de negocio hasta la propia visión estratégica es imprescindible en el mundo actual. Numerosas compañías de éxito lo han hecho, la preparación y saber seguir los pasos adecuados, son claves en el desarrollo de estos cambios de modelo de negocio.

Liderazgo:

El reto del líder es lograr los resultados desarrollando el talento y dejando hacer a sus colaboradores. Para ello, el líder ha de afrontar sus propios miedos e incertidumbres, que le dificultan delegar y le impiden gestionar la tensión a la que se ve inmerso. En definitiva, los mejores líderes tienen ciertas habilidades importantes: Inspiran, hacen sentir importantes y útiles a sus colaboradores y son ejemplo. Y los colaboradores quieren seguirlos no sólo por una decisión racional, sino también emocional.

Inteligencia Emocional:

La gestión de las emociones es una de las claves para poder conseguir los objetivos personales y profesionales. Ser capaces de reconocerlas y adoptar conductas que nos beneficien a nosotros y a nuestro entorno facilita nuestra vida y la de los que nos rodean. La emoción más paralizante es el miedo. El miedo es la gran barrera al desarrollo de los profesionales. Ha resultado efectivo cuando el mercado era estable y los clientes estaban cautivos. Sin embargo, la competencia obliga a las empresas a apostar por la innovación, el cambio y el talento.

Coaching en la dirección de equipos:

El Coaching de equipos apoya efectivamente el desarrollo del talento de un equipo.

Un equipo con talento es aquel capaz de alcanzar los objetivos y conseguir la satisfacción y el compromiso de sus participantes. Los juegos de poder, el funcionamiento interno, la capacidad de comunicación o el tipo de influencia del líder son decisivos a la hora de conseguir que un equipo tenga talento.